El seleccionador nacional compartió sus sensaciones en la antesala del amistoso frente a Nicaragua y destacó la ilusión con la que Paraguay afronta la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Gustavo Alfaro, entrenador de la Selección Nacional, dialogó con los medios de comunicación en la previa de la despedida de la Albirroja ante el público paraguayo, que tendrá lugar este jueves a las 19:15 frente a Nicaragua, en el estadio ueno Defensores del Chaco.
Tras hacerse pública la nómina de jugadores que representarán al país en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el estratega albirrojo analizó el desafío que se aproxima.
Sobre el Mundial
“El Mundial va a ser un fútbol distinto. En las Eliminatorias se permite más la fricción y el contacto físico; una pelota parada es una batalla. Se juega otro fútbol, con diferencias sutiles que lo hacen especial. La garra y la templanza las necesitamos, pero también debemos encontrar otro tipo de respuestas. Las potencias basan su confianza en las capacidades individuales de jugadores de élite, mientras que nosotros jugamos desde la ilusión, desde ese deseo que genera participar en una Copa del Mundo. Para mí, la expectativa es una mochila; la ilusión es un motor. Nosotros vamos detrás de esa ilusión”, expresó.
La identidad que busca Paraguay
Sobre la idea de juego que pretende desarrollar en el Mundial, Alfaro señaló: “Ojalá podamos transformarnos en uno de los equipos más incómodos del Mundial. Eso lo podemos lograr con nuestra nobleza, nuestra capacidad de lucha y una planificación que nos permita llevar a los rivales a ese terreno. Para llegar lejos debemos ser fuertes en las dos áreas. Buscamos solidez defensiva, defender con calidad y conceptos claros, ser un equipo versátil”.
Asimismo, agregó: “Quiero jugadores preparados para no perder mentalmente. Un partido se puede perder, pero no podemos perder la concentración ni la convicción. Vamos a trabar con la cabeza si es necesario y haremos todo lo posible para dejar bien representada la historia de nuestro país. Tenemos que seguir siendo Paraguay, agregando herramientas que nos permitan crecer. Ese es nuestro compromiso y nuestra búsqueda”.
Análisis de los rivales
Respecto al Grupo D, integrado por Estados Unidos, Turquía y Australia, el entrenador sostuvo: “Cualquiera tiene posibilidades de avanzar y cualquiera puede quedarse en el camino. Eso hace que cada partido sea vital. Será una competencia muy exigente hasta el final. Tenemos rivales de gran nivel, ubicados entre los mejores del mundo, y conocemos perfectamente la complejidad que representa este desafío”.
Sobre el presente de la Selección Paraguaya, agregó: “Paraguay está bien, en pleno proceso de construcción. Seguimos buscando nuestra mejor versión y la mejor versión de cada uno de nosotros”.
El cariño de la gente
Al referirse al apoyo que recibirá el equipo en el estadio ueno Defensores del Chaco, Alfaro dejó uno de los mensajes más emotivos de la conferencia: “Me voy al Mundial con el corazón lleno por el cariño de la gente. Con ese sentimiento genuino y con el privilegio que me dio el fútbol de poder generar felicidad. Sentimos que hemos conquistado la posibilidad de ofrecer alegría a nuestro pueblo y eso tiene un valor incalculable. También representa una responsabilidad hermosa”.
El entrenador cerró con una reflexión sobre lo que significa para Paraguay volver a una Copa del Mundo después de 16 años: “Nos toca cargar sobre los hombros 16 años de espera, de frustraciones y de sueños postergados. Si sentimos que podemos hacer un gran Mundial es por lo que nos transmite la gente. Ojalá estemos a la altura de las circunstancias. Estamos preparados para luchar, dejar la piel, ofrecer el corazón y representar con orgullo a todo un país”.